Cuatro consejos básicos para iniciar el año con buen pie

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El inicio de un nuevo año nos plantea la posibilidad de abrir los ojos ante nuevas oportunidades, es más que conocida la frase “año nuevo, vida nueva”. Sin embargo, si de verdad tenemos la intención de escribir un nuevo capítulo en nuestro libro de vida debemos ser conscientes de lo que queremos lograr

Comúnmente sucede que todos comenzamos llenos de buenos propósitos, pero antes de que acabe febrero toda esa ilusión se va diluyendo y volvemos a un patrón de conductas, con hábitos no del todo sanos que están instalados en nuestro inconsciente.

En este inicio de año, destacamos cuatro ‘tips’ que ayudarán a comenzar con buen pie y acercarse a esas oportunidades en las que necesita enfocar tiempo y energías, para alcanzarlas según las prioridades que se proponga. Ya sea que su meta apunte a mejorar su salud o su bienestar financiero, entre otras tantas. Veamos paso a paso lo que debemos hacer para pasar de la ilusión y buena intención a la acción.

Identificar las capacidades

Identifique sus capacidades revisando logros y experiencias, de los últimos tres años, tanto a nivel profesional como personal. Esto le permitirá tomar conciencia de lo que está funcionando, qué está bien y qué necesita modificarse. También le ayudará a mantenerse enfocado en la senda que debe seguir para alcanzar la meta que se haya trazado.

Supongamos entonces que es un objetivo relacionado a bienestar financiero. Así que en lugar de decir este año sí voy a ahorrar, trate de concentrarse en algo específico como por ejemplo ahorrar X monto semanal en función de sus posibilidades y también definir que lo hará para alcanzar X meta (un paseo, un nuevo computador, etc.) así su atención desde el inicio estará enfocada.

¿Es necesario realizar un plan estricto al comenzar el año? Hay personas que en su intención de mejorar sus finanzas elaboran un presupuesto con un detalle minucioso, porque creen que así podrán llevar a cabo un control férreo de su dinero. Sin embargo, cuanto más sencillo más efectivo. Aproveche herramientas gratis y disponibles para organizar su presupuesto y así podrá usarlo como guía para llegar satisfactoriamente a la meta.

Asumir la responsabilidad

Tomar responsabilidad permitirá incorporar pequeños pero sostenibles cambios en sus hábitos para así superar los desafíos en esa área de mejora que haya definido como prioritaria. Imagine por un momento que dentro de las metas que tiene hay una que apunta hacia una mejora de sus finanzas personales, es importante que, en lugar de endosarle culpas de su situación a “las perspectivas económicas”, empiece a darse cuenta de cuánto pesa su responsabilidad sobre “ese capricho extra que siempre se da”. Seamos generosos y pensemos que un capricho al año no hace daño, pero ese pequeño capricho cotidiano se convierte a la larga en una gotera por la cual se drenan los recursos y eso, si lo reconoce y asume, sí está al alcance de sus manos atender.

Comenzar a planificar

Si sueña con las estrellas y no tiene un plan, difícilmente las alcance. Antes que la rutina cotidiana lo absorba debe fijarse un par de pasos que hay que dar para comenzar a acercarse a su sueño; es decir, antes que finalice enero planifique y propóngase una meta con pequeños hitos que sean factibles. Continuando en la tónica de la meta del bienestar financiero, en enero marque en el calendario los pagos y desembolsos importantes del año, así no habrá excusas de olvidos y también evitará gastos y molestias extra por intereses de mora. Además, haga un ejercicio de presupuesto comenzando con los tres primeros meses del año. Si ha pasado años enteros de su vida sin hacerlo, no tiene sentido que se desgaste y frustre al primer intento. Mejor ir poco a poco, avanzando con la intención.

Tomar acción

Dicen que un gran camino se inicia con ese primer paso, así que lo ideal es centrarse en dar un paso cada día e ir agregando paulatinamente otros más, conforme se vaya avanzando. No espere a que avance mucho enero, para implementar esa renovación a la que se aspira. El inicio del año representa una cuesta, venimos con la sensación de resaca de las fiestas y tras la pausa hay que volver al ruedo de la vida. Así que una vez haya decidido cuál es esa meta a la que apunta, revise según lo que considere más efectivo (semanal, quincenal o mensual) los pasos que vaya dando, para asegurarse que ciertamente va en el camino correcto. Y aproveche todas las herramientas que la tecnología pone al alcance de nuestras manos, desde contenidos en línea, simuladores, aplicaciones, etc. Si además puede involucrar en la buena intención a alguien más, como su familia y/o amigos, se le hará más sencillo.

Fuente: https://bbva.info/2ROlRgZ